viernes 26 de junio de 2009

Tomasin

María leía el periódico mientras daba sorbos a su taza de café y esperaba a que el
resto de los habitantes de la casa bajase a desayunar. No demasiado pronto,
esperaba. Aquel momento a solas era uno de los que más disfrutaba a lo largo del
día.

Sin embargo, el destino truncó rápidamente su esperanza: Su marido bajo
mientras leía la sección de Noticias Etnográficas del periódico; un rápido vistazo le
mostró que el anillo de bodas había desaparecido de la mano de su consorte.

— No me digas que te apostaste el anillo.
— Bueno, cari, es que tenía buenas cartas y…
— Ya te dije que no jugases con él a las cartas— le reprendió, mientras lanzaba
un vistazo fugaz a la pequeña mesa donde comía siempre el tercer habitante de la
casa — siempre te acaba ganando.

Dicho esto, se sumergió de nuevo en el diario ante la mirada desvalida de su
esposo.
La sección regional venía cargada de novedades. El cuélebre que cobraba peaje en
la Ruta del Alba, había sido arrestado por evasión de impuestos, el marido de una
presentadora de la tele se había fugado con una Xana y la Guestia había sido
multada por encender fuego en periodo de prohibición de hacer uso del mismo
en zonas de bosque, ante el riesgo de incendios. Lo habitual vamos. En Cataluña,
proseguía el juicio por plagio a la editorial Marvel por haber robado la imagen del
Conde Arnau para diseñar a su Ghost Rider.

Las noticias habituales desde el Folklorazo. Lo que la llevaba a pensar en el tercer
habitante de la casa, que en aquellos momentos entraba en la cocina bostezando.
Era pequeñito, de rostro pillo y orejas picudas y vestía traje típico Asturiano. Se
tapaba la boca con la mano izquierda, por lo que el agujero perfectamente
redondo que tenía en la misma dejaba ver parte de su lengua. Tomasin, como le
habían bautizado, era un trasgu estándar, y un dolor de cabeza constante para
sus anfitriones. En otro tiempo, habrían podido espantarle con algún subterfugio
disfrazado de apuesta como: obligare a acarrear agua del rio en un cesto de paja
sin perder gota alguna o traer un puñado de grano en su mano izquierda sin que
se le escapara. Pero con la nueva ley, tales medidas eran consideradas “crueldad
innecesaria”. Además, Tomasin ya venía con la casa— habían preguntado si
contenía algún fantasma pero, ilusos ellos, no habían pensado en trasgus— así
que, en cierto modo, los invasores eran ellos.
«No es que fuese mal chico» pensaba María mientras le veía comer pulcramente
una manzana (era un raro ejemplar de trasno vegetariano) tenía buena
conversación, y exquisitos modales a la mesa (mejores que los de su marido,
pensaba mientras veía a Antonio limpiarse los dedos pringados de mermelada a
la camiseta) y, al contrario del de sus vecinos, no jugaba a los bolos a las tantas
de la noche en el desván. El problema es que le encantaban las cartas y siempre
liaba a Antonio para que jugase con él…María había intentado convencer a su
marido de dejar su pequeña timba o apostar menos fuerte. Pero, de nada servía.
Estaba obsesionado con llegar a batir un día a Tomasin en su propio juego.

María sabía que tenía que hacer algo, pero no se le ocurría idea alguna. Al menos
no tuvo esa inspiración hasta meses más tarde de la pérdida del anillo.
Como todas las mañanas leía el periódico, demorándose en la sección de Noticias
Etnográficas en busca de inspiración. En aquella ocasión, una captó su interés de
inmediato. En centro de talasoterapia de una conocida localidad costera se había
encontrado con que, en una de sus piscinas marinas, vivía una Serena (desde
tiempos remotos según parecía). Al no poder expulsarla, ni acepar ésta la oferta
económica que le hacían por su hogar, un trabajador bastante avispado (al que ,
pudo comprobar María, habían ascendido a Director Comercial) había tenido la
idea de promocionar la piscina con Serena incluida (consultando previamente con
la afectada) como un innovador tratamiento de Talaso-musicoterapia. La piscina
tenía lista de espera y varios parientes y familiares de la inesperada socia habían
sido contactados para ampliar el número de piscinas que ofrecían aquel
tratamiento.

La noticia plantó en María la semilla de la que sería su gran idea para evitar que
su marido les arruinase jugando a las cartas en sus noches de insomnio. Fue
dando forma a la misma durante varias semanas antes de hablar con el resto de
los habitantes de la casa. Hasta que un día, les convocó para plantearles su plan.

Lo primero que harían sería trasformar la casa y la vieja cuadra, que usaban como
trastero, en alojamiento rural. Una vez hecho eso, se promocionarían como Casa-
Casino del Trasgu. La idea era sencilla, los clientes podrán reatar a Tomasin, por las
noches, a jugar a las cartas; si ellos ganaban, cosa casi imposible, no tendrían que
pagar la estancia contratada a modo de premio, si eran derrotados, tendrían que
asumir sus pérdidas y no podrían reclamar nada al hotel. Seguro que, en poco
tiempo, tendrían una larga lista de espera de gentes que deseaban imponer la
inteligencia del hombre sobre la de “enanitos mitológicos” — como llamaban los
sectores antropocéntricos a los trasgus. Antonio podría paliar su insomnio
jugando con aquellos que no deseasen enfrentarse a Tomasin o, teniendo que
esperar turno, quisiesen calentar un poco antes de entrar en lid con él.


Trasgu y marido aceptaron encantados y al poco comenzaron las obras. Debo
señalar que estas les resultaron altamente económicas, pues, habiéndose el
capataz autoinvitado a la casa principal y siendo el hombre un forofo de las
partidas de cartas con altas apuestas, Tomasin recuperó, gracias a sus dones, la
mayor parte del montante de las mismas.

Una vez abierto el local, las predicciones de María se cumplieron. Solo una vez
Tomasin fue derrotado y se pudo demostrar que su contendiente había hecho uso
de todo un arsenal de tramas. Así fue que, el taimado tramposo, en lugar de
obtener un fin de semana gratuito, termino nadando en el rio. Mientras era
arrastrado por la corriente, un rayo solitario, enviado por el Nuberu (quien había
sufrido en sus carnes las habilidades del tramposo y estaba sediento de justicia
poética), cayó del cielo chamuscándolo ligeramente y acabado, de una vez para
siempre, con sus ganas de burlarse de las criaturas mitológicas.

jueves 18 de junio de 2009

Pasadizo de Reseñas: La Frusta e il corpo

Os dejo con la reseña de una de las mejores películas del Maestro Bava: La Frusta e Il Corpo . Una película tan sugestiva como narrativamente compleja que requiere de , al menos, un par de visionados para aprecirala en toda su grandeza.

miércoles 17 de junio de 2009

Escritura Automática I: La Luz de la Verdad

— ¡Oh, Zeus!, ilumina mi camino y permite que lleve a cabo mi misión. — exclamó el hombre mirando desolado el oscuro laberinto que se abría ante sus ojos.

Se llamaba Euristiano, y hacía tiempo que había abandonado la juventud, sus músculos eran flácidos y el abdomen se curvaba generosamente, evidenciado la calidad de los guisos de su mujer. Apenas alcanzaba el metro cincuenta de estatura y lo que sujetaba en las manos difícilmente podía calificarse de espada. Sin embargo, Euristiano se consideraba a sí mismo un héroe de su pueblo o, al menos el prototipo de uno. Por eso se había adentrado en el laberinto que había bajo Tesarania, su ciudad, en busca de la lo que llamaban La Luz de la Verdad. El fuego que no nuca se apagaba o consumía, el fuego que solo quemaba al impío: el fuego de Hestia.

Pero lo único que había logrado era perderse. A Teseo no le hubiese pasado, pero, claro, el tenía una Ariadna sujetando el hilo que le servía de guía y él solo a Kaliope roncando en casa. Resignado siguió avanzando mientras se encomendaba a Zeus con la esperanza de que su valentía animase al Rey de los Dioses a ayudarle. Pero parecía hacer oídos sordos a sus plegarias. Y eso, se decía el aspirante a héroe, que tenemos mucho en común: ambos tenemos la desgracia de soportar a una mujer celosa que monta en cólera cada vez que miramos a una chica bonita; claro que, Hera tenía su parte de razón...Y, a Kalilope, nunca se le ocurrirían venganzas como imponer doce pruebas imposibles para tratar de matar al hijo ilegítimo de su esposo.

Pensar le ayudaba a espantar sus miedos. Se contaban cosas horribles sobre el laberinto, como que Magera la más terrible de las Erinias, lo usaba para pasar sus vacaciones, o que un primo segundo del Cerbero era el encargado de custodiar la Luz. Además, estaban los ruidos. Siseos en los túneles aledaños. Ruidos de pisadas que parecían provenir de detrás de él y se paraban en cuanto se giraba. En momentos como aquellos, el heroicismo amenazaba con abandonarlo y le entraban ganas de salir corriendo y soltar la espada. Solo el miedo a perderse se lo impedía. No tenía idea alguna de donde se encontraba, así que era mejor seguir avanzando.

En otros momentos, pensaba en el anhelado objetivo y los sueños de gloria le daban alas en su búsqueda, desdeñaba los ruidos y las leyendas y caminaba con paso firme y la cabeza erguida. Pero los instantes de optimismo duraban poco; hasta que un chillido quebraba el aire, haciéndole sentir la cercanía de un pequeño Hades. Pero la felicidad y la supervivencia de su pueblo requerían que alguien se hiciese con el fuego, y ese alguien debía de ser él. No podía permitirse que, los rivales que avanzaban por otros corredores, lo encontrasen primero. Por una vez no sería el herrero más torpe de todo Tesarania, sino su más glorioso héroe. Así que se tomaba cada grito cómo la corroboración de que había un rival menos compitiendo por la gloria.

Tenía antes sí otro cruce. Se encomendó de nuevo a Zeus, pero el Dios debía estar demasiado ocupado seduciendo a alguna incauta jovencita como para oír la llamada de su más ferviente campeón. Cabizbajo, se lo pensó unos instantes y se decantó por el túnel situado más a su derecha. Avanzó por él durante unos angustiosos metros y llegó a otra intersección. Sin molestarse en encomendarse a Zeus, optó de nuevo por el ramal más alejado, el único que parecía vagamente iluminado.

Los gritos eran cada vez más escasos, y los pasos ya no lo importunaban. Lo consideró una señal de que estaba cerca de su objetivo. Pero aún tendría que atravesar una centena de túneles y dudar ante una decena de cruces. Sin volver la vista atrás o desandar sus pasos. Siempre hacia delante. Unas veces por miedo, otras por la determinación que brindan los sueños de gloria; el fuego tenía que ser suyo.

Al llegar al final del último túnel un gruñido le sacó de sus pensamientos. Esta vez no había llegado a un cruce de caminos, ante él se alzaban unas inmensas puertas flanqueadas por enormes teas en las que brillaba un fuego azulado. Frente a ellas estaba su custodio. Euristiano tuvo que reprimir una carcajada al verlo, por temor a merecer la cólera divina. Cierto que podía ser pariente de cerbero, las tres cabezas chillonas lo atestiguaban, pero ahí concluía el parecido. Si Cerbero eran una musculosa bestia, grande y fuerte como un caballo, aquella especie de caniche tricéfalo no alcanzaba el tamaño de un gato. Tenía más peligro su molesto ladrido que el ataque de sus mandíbulas. Euristiano avanzó con paso firme y hundió su espada en el espinazo del patético can que intentaba montar su pierna — debía de estar necesitado— La escuchimizada espada se rompió al dar el golpe mortal.

Muerto el vigilante. Se acercó a la puerta y antes siquiera de alzar la aldaba en forma de cabeza de grifo las puertas se abrieron de par en par. Ante él apareció un inmenso salón; en el centro brillaba una tea de llama dorada. Junto a esta una mujer hermosa y de gesto plácido le miraba. La diosa Hestia.
— ¿Qué deseáis al invadir mi santuario?
— La Luz de la Verdad, Gran diosa Hestia — contestó Euristiano mientras se arrodillaba— Es vital para mi pueblo que lo consiga.
— En ese caso, cogedlo, pero sed prudente—le aconsejó— ya sabéis lo que ocurre a aquel que coge la Luz de la Verdad con el corazón cargado de mentiras.

Euristiano hizo oídos sordos y con gesto avaro cogió la tea. Al punto, un calor infernal invadió su cuerpo, que comenzó a arder en una llama blanca pura hasta que en el suelo solo quedó un montón de cenizas, igual a otros muchos que circundaban al altar.

— Sabia, Atena — preguntó Hestia a la mujer que estaba oculta entre las sombras— ¿Cuando tiempo tendré que aguantar la irritante presencia de hombrecillos que dicen haber seducido a mi sobrina Afrodita para convertirse en el héroe de su vecinos.
— Mientras el Hombre siga fingiendo creer en los Dioses, pero menospreciando nuestro verdadero poder, estimada Hestia.

jueves 11 de junio de 2009

Aztek


Entre las muchas- y largo tiempo pospuestas novedades, en este caso - que nos ha traído Planeta durante este último Salón del Cómic de Barcelona se encontraba el tomo recopilatorio de la línea Universo DC - Reservada para ediciones de bolsillo de comics que no son Clásicos en el sentido estricto- que recupera los diez números de andadura de uno de los personajes más curiosos surgidos en la DC de los oscuros años noventa : Aztek , el Hombre definitivo, Creado por los Enfants Terribles escoceses Mark Millar y Grant Morrison.

Pese a que la estética del personaje, enfundado en su armadura y pertrechado con un caso de puntiagudo aspecto, pueda hacernos esperan el típico cómic cargado de violencia y asteroides que encumbro durante los primeros noventa a la editorial Image- y cerca estuvo de herir mortalmente al medio- Aztek está bastante alejado de este tópico. De hecho , analizando la premisa básica de la serie: Personaje principal con una misión que se desplaza a una ciudad peor aún que Gotham o Buldhaven, actúa como vigilante mientras tanto. La ciudad en que desarrolla la ciudad tiene un nombre bastante alegórico y parece estar cargada de un aura maligna - de hecho, el anillo del Green Lantern , Kyle Rayner, tendrá pequeños problemas de funcionamiento, - ...La base argumental recuerda a la de la casi diez años posterior Fallen Angel de Peter David. Incluso, en ambos casos, la ciudad de marras tiene un nombre cuanto menos alegórico: Vanidad, en el caso de Aztek, Bete noir, en el del Angel. Además ambas obras comparten un trasfondo que podríamos calificar de esotérico, en el caso de Aztek tomando como base las culturas prehispánicas,al ser nuestro héroe el " campéon" del Dios Quetzalcoatl que debe prevenir la venida de Al Sombra, enviada del Dios Tezcatlipoca. Por extraño que pueda sonar , la premisa tiene una base documentada, ya que algunas culturas como los Toltecas, consideraban a ambos manifestaciones de una misma deidad suprema , siendo Tzcatilpoca , la vertiente destructora de la misma.

Para realizar misión el protagonista ha estado años preparándose, estudiando el mundo real. este será otro elemento que singularice a Aztek : no es una persona que un buen día decida ponerse la máscara, sino un Elegido , un guerrear, que , al llegar a al ciudad, ha de camuflarse como "humano" , creándose una identidad como persona normal..No tiene número de la Seguridad Social, nunca ha estado en un restaurante, por no tener, no tiene ni nombre, solo es Uno. Tal premisa genera una dinámica bastante singular, cómica en ocasiones, dramática en otras.

Toda esta premisa argumental impregnará la serie desde un principio, dejando caer ideas sumamente sugestivas que hacían augurar un cómic, sin duda, singular , diferente. Por desgracia , a las buenas críticas, no las acompañó un respaldo suficiente de lectores y , cuando se cerró la serie en su número diez, muchas de estas premisas quedaron sin explorar. Una verdadera lástima , la verdad.

En lo que se refiere al tono y el estilo que marcan la serie ; por un lado , desde la perspectiva de su personaje principal, es algo así como meter a uno de los idealistas personajes de la Golden Age en un cómic de los noventa; Aztek es un héroe idealista, con un poso de inocencia que le da conocer el mundo de leídas, y que da hasta su último aliento para evitar que los demás sufran. El tono que marca la serie , dosifica de forma inteligente : dosis de violencia y algún toque Gore, drama y humor; mas, éste, es ante todo un humor autoreferencial que se ríe , amablemente, de algunos de los clichés del género.

Unido a esto tenemos los cameos de héroes y villanos de cierto peso del Universo DC: tales como , el antes referido, Green Lantern o Batman del lado de los primeros o Mayor Force o el Joker entre los segundos. Una galería propia , cuanto menos, extravagante , con enemigos como Death Doll y una extraña fundación que parece dirigir los pasos del héroe , sin que este lo sepa, para que pueda llevar a bien puerto su misión..o toda la mitología que gira en torno al casco del héroe , y que no voy a destripar, para configurar, como ya comenté antes, un producto alejado de los tópicos y de las corrientes preponderantes en aquellos años y que merece la pena descubrir.

martes 9 de junio de 2009

Fuera Luces

Pasea por última vez su mirada por el lugar que tantas penas y alegrías le ha dado; por su humilde fábrica de sueños, siempre rebosante de ilusión, siempre escasa de medios. Recorre por última vez lo que para su familia es su coqueta casa del pueblo y para él su estudio. El lugar que durante unos años plasmó, con la colaboración de un puñado de soñadores como él, mil y una historias: cortos, mediometrajes, películas que nunca verían un estreno comercial.
Sus ojos se posan en la vieja chimenea ante la que decenas de parejas se juraron amor eterno antes de que la palabra Fin se dibujase en la pantalla; junto a ella, el viejo atizador que un marido celoso usó para tratar de acabar con la vida de su joven e infiel esposa.
Sobre el hogar, se cruzan las espadas que su abuelo compró durante una visita con el IMSERSO a Toledo; ¡cuántas gestas han vivido desde entonces!: enarboladas por el caballero que, valiente como ninguno, se enfrenta al cruel y despiadado señor o a un dragón fabricado con viejos colchones de espuma y un puñado de sabanas picadas por la humedad.

Avanza por las habitaciones abrazando mil recuerdos; recreándose en cada rincón, cada objeto que en algún momento quedó plasmado en la película de la cámara. Una lágrima, picante y salada amenaza con brotar de su ojo izquierdo. Empieza a asumir lo inevitable; ya nunca más creará ilusiones y quimeras en aquel lugar. Las parejas no volverán a besarse, el sofá no volverá a ceder ante el ímpetu de la pasión amorosa, no habrá más dramas ni pasiones ocultas, no más secretos inconfesables, los dragones han muerto para siempre.

Sintiendo como un puño de hierro estruja su corazón se apresura a abandonar su amada fábrica de sueños. Se enfunda su cazadora de piel, eterna compañera en busca de sueños y Echa un último vistazo al que fue su estudio. Contempla la estrecha escalera por la que una fantasmal dama de blanco descendió un día en busca de venganza.
De un manotazo apaga el interruptor de la luz para cerrar la puerta parea siempre.
« Fuera luces » piensa, « el sueño he terminado»

viernes 5 de junio de 2009

Presagios

Claire se maldijo cuando sintió el gélido filo de una navaja en su garganta. Todo por obsesionarse con las palabras de aquella pitonisa. Veo en tu futuro una mujer sin cara
Paralizada por el miedo, incapaz siquiera de gritar percibió como la conducía a rastras al callejón. Aquello era más que un atraco. Cerró los ojos, aterrada. Entonces ocurrió lo inesperado. Una extraña figura apareció de la nada y golpeó al atracador que salió proyectado contra el muro. Éste hizo ademán de incorporase navaja en ristre pero un pié le aprisionó la muñeca; un crujido de huesos resonó en la calleja. Como en una nube, Claire vio al aterrado delincuente salir huyendo; miró a su salvador por primera vez. Era una mujer, no tenía rostro. Cuando preguntó a quien debía agradecer su salvación.
— Puedes llamarme Question— contestó la mujer antes de perderse entre un humo surgido de ninguna parte.

martes 2 de junio de 2009

Las manos del destripador




Sinopsis:

Siendo solo una niña, Anna tuvo que contemplar como su padre, Jack el Destripador, asesinaba a su madre delante de ella. Años más tarde, ya con diecisiete años, la joven trabaja al servicio de Madame Goldwin, una falsa médium. Tras una de esas falsas seances, Madame Goldwin alquila los servicios de Anna a Dysart, un diputado con pocos escrúpulos. Algo estala en la cabeza de la joven quien termina asesinando a su patrona. Al día siguiente una amnésica Anna es acogida por el Dr. Prictchard, otro de los asistentes a la sesión, quien siente fascinación por la joven.

Ficha Técnica



Director: Peter Sady / Productores: Aida Young/ Guión/ : L.W. Davidson, Edward Spencer Shew Fotografía: Kenneth Talbot / Música: Christopher Gunning / Montaje: Chris Barnes / Efectos especiales: Cliff Culley / Intérpretes: Eric Porter (Dr. John Pritchard), Angharad Rees(Anna), Jane Merrow(Laura),Keith Bell (Michael Pritchard), Derek Godfrey (Dysart), Dora Bryan (Mrs. Golding),Marjorie Rhodes (Mrs. Bryant),Lynda Baron(Long Liz), Marjie Lawrence (Dolly),Margaret Rawlings (Madame Bullard),Elizabeth MacLennan,Barry Lowe, A.J. Brown… Nacionalidad y año: Gran Bretaña, 1971 / Duración y datos técnicos: 85 min, color


En 1971 la productora Británica Hammer, realizaría dos aproximaciones muy diferentes m a la par que indirectas, a la figura de uno de los asesinos más famosos de todos los tiempos: Jack el Destripador.
Una de ellas, ya reseñada en esta web, es El Doctor Jeckyll y su Hermana Hyde (Dr. Jeckyll and Sister Hyde, 1971) de Roy Ward Baker , la segunda, es la película que hoy nos ocupa Las Manos del Destripador ( Hands od the Ripper, 1971) dirigida por Peter Sasdy . Pese a coincidir en el tiempo y en productora, ambas películas no pueden ser más diferentes. Mientras que la primera es un pastiche, estupendo por otro lado, que combina las figuras del Dr. Jeckill y Jack el Destripador en un mismo personaje, la segunda es una cinta mucho más psicológica que explora la figura de una supuesta hija del brutal asesino y las consecuencias que haya podido tener el que la niña contemplase a su padre acuchillando a su madre.

Sin embargo, no es esta la única diferencia entre ambas obras; en el reparto de la película de Baker nos encontramos con actores característicos de de la productora en particular, y del terror británico en general, a saber: Ralph Bates, Martin Beswich o Virgina Wetherhall en un papel anecdótico. En la cita de Sasdy no encontramos estos intérpretes característicos lo que ayuda a dotar de verismo una obra de carácter más realista que su contemporánea.

Es esta sensación de realismo, la que impregnará la película casi hasta el final hasta el punto de que podemos considerarla entre las mejor ambientadas de la productora, sirva de ejemplo el hecho de que llegamos a ver en alguna pared pintadas sufragistas, y que se traduce incluso, en los asesinatos. Estos, salvando el detalle de que vemos al cara del asesino, recuerdan poderosamente al de los primeros Giallos, no en vano Seis mujeres para el asesino ( Sei Donne per l´assesino, 1964) había inaugurado este subgénero siete años antes . Son crímenes perpetrados con aquello que el asesino tiene más a mano, agujas para el cabello, un espejo, cualquier cosa es susceptible de ser un arma; no estamos ante un asesino que actúe con premeditación, sino ante alguien que bajo ciertas circunstancias entra en estado de trance (o es poseída, hasta el final la cinta no se decanta por una u otra opción) y mata sin piedad alguna.

El mencionado reparto de caras no habituales del género funciona bien, sin embargo, sí que hay que constatar que los personajes del Dr. Pritchard y Anna, están muchos más definidos que los de aquellos que les rodean; el hijo del doctor y su prometida casi parecen estar ahí para hacer parodia de la rígida y absurda moralidad Victoriana.

Por otro lado, otro tema que subyace en la historia es la pedófila, personificada en primer lugar por Dysart, el parlamentario que se convierte en cierto modo en el resorte que hace que se desarrollen los diversos acontecimientos, y por el Dr. Pritchard, cuya intención de ayudar Anna, poniendo en uso la moderna técnica del psicoanálisis, disfraza también cierto grado de atracción hacia la joven. Se establecerá entre ambos hombres una relación a medias de colaboración a medias de rivalidad, uno desea meter a la joven entre rejas, otro investigar su psicosis, que no termina de ser del todo explorada en la trama. El frágil aspecto de la actriz Angharad Rees, quien con veintidós años parece aún menor de los diecisiete que tiene su personaje, ayuda a aumentar más esa sensación de morbosidad.

Poco más me queda por decir de esta película, sin correr el riesgo de destriparles la historia, salvo recomendarles acercarse a esta obra de la Hammer, que no por ser menos conocida que otros títulos más emblemáticos de la productora, carece de interés, más bien al contrario; a quien esto escribe, se le antoja una película que todo aficionado al terror británico debería ver, especialmente porque nos permite ver un enfoque algo diferente al habitual de este tipo de producciones.


Anécdotas


*La prostituta a la que Anna asesina recibe el nombre de Long Liz, el mismo alias que tenía una de las víctimas del Destripador real. / Última película que Aida Young produjo para la Hammer.